jueves, 8 de septiembre de 2011

Se acabaron los cuentos de hadas

Se acabó creer que cuando un político prepara su campaña electoral, al menos entonces cree en lo que dice. Si así fuera, esas promesas de algunos políticos del PP de dignificar y dotar de mayor autoridad a los docentes si ganan las elecciones no se habrían visto fallidas antes incluso de empezar la cuenta atrás. Algunos de sus miembros, en particular Esperanza Aguirre pese a sus posteriores disculpas (por agravios así como por errores ortográficos) y su compañera de filas María Dolores de Cospedal han logrado ya sembrar en los alumnos y sus padres un desprestigio hacia el profesorado que puede durar unos cuantos años, todo para que la opinión pública se concentre en criticar a ‘esos-trabajadores-con más-vacaciones-que-nadie-que-no-quieren-trabajar-dos-horitas-más-por-el-bien-de-todos’ en lugar de ir al fondo del asunto, es decir, a cómo de repente (y sin previo aviso como en Castilla-La Mancha) un buen número de ciudadanos (docentes interinos) se queda sin poder pagar la casa, la comida o el colegio de sus hijos. Cuando le toque el turno a otro bello oficio, tal vez el de ustedes, acuérdense de ellos, por favor.

Afortunadamente, la vocación docente de la que tanto hablan algunos ahora consiste en que los maestros y los profesores no abandonen la profesión tras ver en qué acabaron sus desvelos por educar a esos políticos que utilizan el arte de orar como demagogia y las matemáticas como medio de falsear la realidad.

Marta Escartín Arias

1 comentario: